VACUNAS DEL RECIEN NACIDO

Es sabido la alegría que nos da la llegada al mundo de un nuevo miembro a la familia. Esos pequeños que llegan después de nueve meses de espera y ecografías mediante nos brindan alegría, amor y regocijo.

Como padres primerizos o no, nos enfrentaremos a muchas sensaciones nuevas, como responsabilidad, miedo, culpa y otro sinfín de sensaciones desconocidas o no. Y como buenos padres trataremos de protegerlo de todas formas y una es la vacunación del recién nacido.

Entre las primeras esta la BCG (Bacilo de Calmette-Guerin) es una vacuna contra la Tuberculosis (TB)

La tuberculosis pulmonar es una enfermedad producida por el bacilo de Koch, existen otras formas más graves de esta enfermedad llamadas extra pulmonares.

Se contagia más comúnmente es por la inhalación del bacilo que se esparce a través de la tos o el estornudo.

Los síntomas son variados pero lo más habituales son:

Tos persistente (a veces con sangre), dolor torácico, debilidad o cansancio, pérdida de peso, falta de apetito, fiebre, escalofríos, sudoración nocturna.

Es importante ante la presencia de alguno de estos síntomas consultar con su médico ya que puede evolucionar de forma más agresiva y producir no solo la tuberculosis propiamente dicha sino que en las extra pulmonares pueden darse artritis, meningitis, osteomielitis, etc.

La vacuna de la BCG se aplica para proteger de las formas graves como meningitis u osteomielitis. La misma se presenta como única dosis en recién nacidos. Luego de la aplicación es posible que se forme una pequeña ampolla o elevación de la piel dejando una cicatriz en el sitio de aplicación.

Otra de las vacunas imprescindibles en el recién nacido es la de la Hepatitis B.

Esta enfermedad causada por el virus de la hepatitis B inflama y cristaliza  el hígado.

Esta se trasmite por contacto con sangre contaminada, contacto sexual, de madre con infección a hijo durante el embarazo, es lo que se denomina, transmisión vertical, por transfusiones de sangre o por uso de drogas endovenosas.

Hay niños con trastornos del sistema inmune que tienen mayor riesgo de contraer de forma crónica la enfermedad, como cirrosis o cáncer.

Los síntomas son pérdida de apetito, cansancio, dolores en la musculatura, articulaciones y estómago, diarreas o vómitos a veces se presenta piel y ojos amarillos (ictericia).

Algunas personas infectadas no se sienten enfermas ni tienen síntomas o sea asintomáticos.

La aplicación es una dosis en recién nacidos dentro de las primeras 12 horas de vida. Y en nuestro calendario de vacunación es obligatoria para todas las personas de cualquier edad.

Con 1dosis desde los 11 años en adelante, 2da dosis al mes de la 1er dosis y 3 dosis a los 6 meses de la primera.

Estas dos vacunas son imprescindibles a edad temprana por lo que nuestra responsabilidad como padres es asegurar el derecho de nuestros niños a la salud.

 

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